Blogia
revistaforhtedon

“Duerme”...

Y al mirar su apariencia comenzó a creerle

Lo que en libros majestuosos con avidez leyó

Ahora ante sus ojos estaba imponente

Y hasta el Tiempo las agujas de su sangre aceleró.

“A la juventud volverás o si prefieres

a la infancia que has guardado siempre en tu corazón

el oro lloverá como el agua que se vierte

y cada espina que te ha herido se volverá amor”.

El pobre viejo hacia un espejo levantó la frente:

 “¡Ay, vanidad, juventud es dulce vino que se me acabó

Y con sólo firmar al Caído la copa se me llenó!”.

El Ángel de las tinieblas al viejo le dijo “duerme”.

Al amanecer miró sus manos y el rostro al espejo volvió

Todo en él era belleza y juventud, acaso todo lo soñó.

0 comentarios