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revistaforhtedon

Noche romántica...

He desenterrado su cuerpo

en la noche que clareaba allá arriba, lejana,

el candil apoyado en la tierra

aumentaba y disminuía con su luz mi sombra.

 

 

Llegado al palacio donde mi reina dormía

aparté con un pañuelo los habitantes de la

tierra húmeda y forjé los labios de la madera

que al abrirse descubrió la putrefacción de la amada.

 

 

¡Y cómo besé el hueco oloroso donde brillaron sus ojos!

el aposento mortuorio nos sirvió de lecho amoroso

y mi boca destrozó profundo los senos empolvados!

 

Saciado nuevamente en mi reina,

cubrí su cuerpo con las blancas túnicas que la velaban

emparejé la tierra y volví al hogar solitario.

1 comentario

malita -

Uh! pero què cosa dice. Me parece lindo. Herrmoso!!